miércoles, 8 de mayo de 2013

Estaré esperando...

Estaré esperando
tu mirada
al final de la manifestación
de los olvidados.

Entre los pequeños
ladrones de capuchas
de colores
escaparé a sus celulares
              musicantes,
a sus cuatro insultos
              poco ingeniosos,
a su hambre de vida
              corta.

Buscaré tu piel
en las esquinas escabrosas
de la ciudad poblada
de sombras solitarias.

Y te encontraré,
   te abrazaré,
   te levantaré como una bandera,
   como un grito,
   como un horizonte
  (más allá de las autopistas).

No te vayas, no podrás
escapar de mi desesperación
ni de mi locura. Ya te
he atrapado.

Una senda sin bicicletas
nos espera,
un interminable amanecer.