sábado, 24 de julio de 2010

RUTINAS




Rondar la poesía
como un pájaro en celo,
procurando su complacencia
o volando (fingiendo indiferencia)
hacia las rutinas exacerbadas
teñidas del insípido
día a día inevitable.

Pájaro en celo
(rechazado por el viento)
buscará otros soles cada mañana
y descansará (paciente)
cada tarde,
despiojando sus alas
de fracasos.

martes, 9 de febrero de 2010

Ver la poesía...




Ver la poesía escondida
en los ojos rojos de los adictos
y saltando enloquecida
entre los ladrones y asesinos.

Ver la poesía disimulando
en los despachos de los poderosos
y reptando adormecida
entre traficantes y corruptos.

Ver la poesía indignada
en los altares y los atrios
perdida en los salmos
que paladean los hipócritas
en las fiestas de guardar.

Ver la poesía sin poder
besarla, sin poder abrazarla
ni amarla. Se ha vendido
(vencida) en el nuevo burdel del barrio.



(ilustración Roberto Aguirre Molina)

domingo, 15 de noviembre de 2009

HAY VOCES





Hay voces en el fondo
del callejón que erizan
la piel.

Hay voces que suben desde
el rincón más oscuro
y murmullan muerte.

Hay voces que no dicen,
que desparraman su sinrazón
en esta noche impronunciable.

Hay voces.

jueves, 2 de julio de 2009


No es por estar o no estar
que se respira.

No es por ser o no ser
que se pregunta.

No es por vibrar que se llora.
No es por eternizarse que se ama.

No hay preguntas claras
ante el asombro de verse
como un microbio del cosmos
o como un gigante
del silencio.

No entiendo las razones
eternas de las seculares
especulaciones divinas.

Hay, tal vez, pocas verdades
que merecen ser traspapeladas
para seguir viviendo.

sábado, 21 de marzo de 2009

El suelo



El suelo,

ese símbolo de la realidad,

asienta su firmeza en la nada

(como los soberbios)

y se llena

de seres soñadores

que pululan en su espalda

mirando las estrellas.

 

martes, 13 de enero de 2009

UNA



 

Hay espacios

en los días

que han de llenarse

con eternidades.

 

Vivir horas y horas

agitándonos en polvo,

en leves partículas

intrascendentes.

 

Una hora

puede justificar

toda la vida.

 

Una tormenta,

un viento terrible,

una ráfaga indomable.

 

Una.

Una sola.

Para siempre.*

 

miércoles, 24 de diciembre de 2008

NAZARENO



 

Ese hombre

que se guarda

en unas migas de pan

desespera de sus amigos.

 

Vino a buscar enemigos,

a sonreírle a los perdidos,

a conversar con

los suicidas,

a acariciar putas

de ojos colorados,

a cenar

con los ladrones sin guante.

 

Robaron sus ojos

para convertirlo

en juez terrible

de los inocentes.*