miércoles, 15 de enero de 2014

ORACIÓN POR UN POETA EN ENERO

gracias por la vela a: http://ciegocaminante.blogspot.com.ar



Cuando muere un poeta
es como que una cuerda
del arpa de la vida
hace "ting" para siempre.

Queda un eco
que cada vez que algún curioso
(o un estudiante obligado
o una mujer enamorada)
abra el amarillento libro,
continuará vibrando.

Pero no se alegren
los insensibles
ni sufran demasiado
los anhelantes,
hay más poetas.

En cada esquina,
en cada cruce de caminos,
al lado de los tornos,
en la cabina de un tractor,
barriendo las calles,
cambiando bebés,
cuidando ancianos.

Hay poetas en los buques pesqueros,
en las carpinterías
y los bares.

Uno ha partido para siempre.
Recuerden su poema,
ese que fue escribiendo
durante su tiempo
y lo verán volar cerca
susurrando su pena y su amor.




sábado, 7 de septiembre de 2013

Entre las avenidas...



Entre las avenidas rotas
llenas de gente rota
encadenadas a sus tarjetas
de crédito
de débito
de viaje
de regreso
de servicio fúnebre.

Entre las luces rotas
de las ciudades rotas
llenas de almas rotas
que corren desesperadas
hacia un futuro
que pasó.

Entre las fauces de  los lobos
suburbanos,
entre el miedo,
espero
tu piel,
tu miel,
"Click" para descargar el facsímil del libro de 1982
tus gemidos,
tus ojos (llenos de mi mirada).

Espero tu voz
en el atronador
silencio...
necesito cargarme de tu aliento
para sobrevivir...


(Haciendo "click" debajo de la
imagen puede descargarse
el facsímil del libro de 1982)

domingo, 21 de julio de 2013

Asesinos furtivos...

Vuelven los asesinos 
furtivos
sobre su nada blanquecina
sobre sus pastillas de colores
sobre su indigna sed
de pequeños vampiros.

Saben que en los castillos
jamás
los recibirán
(como a Kafka),
nadie
atenderá sus llamadas
de teléfonos robados.

Vuelven los matantes
                    mutantes
a comer carne 
que palpita
en las fogatas del futuro.



martes, 2 de julio de 2013

He pasado más de la mitad de la vida...

Dibujo GUSTAVO SILVA
He pasado más de la
mitad
de la vida
y (como el Dante) crucé
los infiernos.

He pasado más de la
mitad
de la vida
detrás de un mostrador
con una
libreta
escondida entre los pliegues
de la
rutina
anotando los colores
de los ojos
y los matices de los amaneceres.

He pasado más de la
mitad
de la vida
esperando a la poesía
y no la ví pasar.

Iba colgada en el paragolpes
de un acoplado
(¿Pettinari?);
iba colada en los trenes
de la madrugada;
iba en los carteles de los
desesperanzados;
iba en la piel pecosa
de la mujer
que me desespera.

He pasado más de la
mitad
de la vida
expectante de la belleza
y estaba toda junta
en las voces
de los hijos,
en los trinos de la mañana.

Ya puedo sentarme un rato
y mañana volver a empezar.

***




domingo, 16 de diciembre de 2012

APAGUEN TODO...


Apaguen la radio,

silencien los equipos de audio,
desconecten los dispositivos
de distracción...

Vamos a escuchar la lluvia
que ha venido a hablarnos...

Nos cuenta de los vientos,
de los soles y los desiertos,
de las piedras y los
tupidos bosques.

Vamos a escuchar la lluvia
que ha venido a hablarnos.

Nos increpa por las hachas
y las topadoras que atrapan
árboles, donando arenales.

Nos avisa de los negros humos
que rodean las ciudades
esos que darán nubes
mortales a las gargantas de los niños.

Vamos a escuchar la lluvia
que ha venido a hablarnos.

Nos informa de los campos
sembrados de basura
en donde chapalean
quienes llegaron al futuro
antes que nosotros.

Vamos a escuchar la lluvia
que ha venido a cantarnos
ese suave arrullo
de su canción de cuna;
el triste blues-vidala-choro
de sus penas;
el cristalino preludio

de sus amores;
el sereno oboe
de las estrellas.

Apaguen todo,
vamos a escuchar la lluvia.

lunes, 26 de noviembre de 2012

VARIACIONES SOBRE UN ADOQUÍN


Camino y vuelvo a caminar,
a veces pisándolo, a veces no.
Hay un adoquín que me llama
la atención
por nada en especial. A veces lo
acaricio suavemente con la punta
del zapato
sólo para sentir su superficie
pulida.

Me ha visto muchas veces, de
noche, con lluvia o calor, con
estrellas o frío,
hecho sueño, pensando, blasfemando
o esperando.
Y hoy me detengo a acordarme
de él.

Hay millones de adoquines
empedrando
el camino de los días
y paso entre ellos sin verlos, sin
diferenciarlos,
tan sólo a veces fijar la vista
en uno.

Hoy recuerdo o caigo en la cuenta-
ta
que yo tan sólo soy un adoquín
más
en el camino de los días.

El viento rechina helado entre
los edificios adormecidos,
noche,
gotas de sangre en algún lugar.

He ahí los adoquines, esperando
el paso irreverente de alguna
bota.

Calle tristemente pareja
la del camino de los días
con seres tan chatos.

Admiro los adoquines de las
cortadas que, armados de valiente
rebeldía
han dejado crecer los yuyos
mientras sueñan con ser
campanilla
de algún cerco.

(06/09/1976)*

*Dejé la fecha para que, calculada la edad del autor, se le tenga paciencia y, también para ubicarlo en el "espacio-tiempo" de los argentinos...

sábado, 10 de noviembre de 2012

Marta y María

 

 
                             "Escúchame entre el ruido..." 
                                   Mauricio Birabent (Moris) 

Entre el ruido
que devora las horas
se enmudece mi libreta.

Se queda sola esperando
junto a la agenda
(esa hermana tan atareada).

Hubo un rabbí-carpintero
que tenía dos amigas,
Marta y María
(las hermanas de Lázaro).

Marta (la agenda) muy
preocupada por lo cotidiano,
María (la libreta de apuntes)
muy loca y ardiente.

No soy un rabbí galileo,
ni siquiera lo deseo,
pero tengo mis amigas
cada día,
una para decirme qué
            debo
hacer, y la otra qué
            anhelo
            y amo.

Voces de papel, una grita,
la otra, a veces, también...


                      Luis Carlos Aguirre